Mauricio Macri declaró este miércoles como testigo en el juicio por el programa Sueños Compartidos y afirmó que, durante su gestión como jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, fue presionado por Alberto Fernández para liberar fondos públicos destinados a la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
La declaración se realizó ante el Tribunal Oral Federal N° 5, que lleva adelante el proceso en Comodoro Py contra el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, los hermanos Pablo y Sergio Schoklender y otros ex funcionarios, acusados de administración fraudulenta en el marco de la construcción de viviendas sociales.
Bajo juramento de decir la verdad, Macri respondió todas las preguntas en una audiencia que se extendió por menos de 20 minutos.
“Apenas asumimos, en 2007, recuerdo un llamado de Alberto Fernández intimándome a que paguemos más certificados a Sueños Compartidos”, relató el exmandatario. En ese momento, Fernández se desempeñaba como jefe de Gabinete de ministros durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
Los certificados a los que hizo referencia son documentos que acreditan el avance de obra y que habilitan nuevos desembolsos de fondos públicos.
Macri explicó que, según le informó Esteban Bullrich, entonces ministro de Acción Social porteño, no correspondía continuar con los pagos. “Me dijo que no podíamos seguir pagando porque habían cobrado bastante más del doble de lo que habían ejecutado”, sostuvo.
El ex presidente calificó como “bastante traumático” el vínculo con la Fundación, al señalar que existían problemas recurrentes en el cumplimiento de los contratos vinculados al programa.
También recordó que las obras del plan Sueños Compartidos se desarrollaron en un predio lindero al barrio Los Piletones, donde funciona la Fundación Margarita Barrientos.
En su testimonio, Macri mencionó además un episodio protagonizado por Hebe de Bonafini y otras integrantes de la organización, quienes se manifestaron en la Catedral Metropolitana y realizaron reclamos ante el Obispado. Según indicó, la situación derivó en un conflicto que continuó con la entonces ministra María Eugenia Vidal.
Tras prestar declaración, el exmandatario se retiró de Comodoro Py por el acceso del subsuelo, donde lo aguardaban su vehículo y su custodia. No realizó declaraciones a la prensa y solo saludó brevemente al retirarse, consignó Infobae.